El desarrollo continuo de nuevas soluciones tecnológicas nos ha hecho cada vez más dependientes de gran cantidad de información para la toma de decisiones estratégicas, lo que ha resultado en cambios de los modelos de comportamiento en el manejo de información. 

El uso de datos sólo de un área o una empresa no son suficientes para alcanzar un desempeño competitivo ante el dinamismo de los mercados. El uso de los modelos estadísticos y predictivos se ha convertido en herramientas imprescindibles para el desarrollo estratégico de las empresas.

Para el desempeño adecuado de estos análisis, se requiere contar con gran cantidad de datos y diferentes variables que permitan una evaluación multidimensional de la información. Los bajos costos de almacenamiento y gestión de la información, están permitiendo que la capacidad de combinar fuentes de información sea prácticamente ilimitada, lo que ha facilitado las colaboraciones entre entidades con el fin de generar modelos que permitan la construcción de modelos que contribuyen con la evaluación de necesidades comunes o complementarias.

Hoy en día las empresas que mayor desempeño están obteniendo, lo hacen al amplificar su capacidad de obtener información, la mayor ventaja competitiva la obtienen al compartir los datos y obtener una visión amplia que aporta nuevas perspectivas en el proceso de toma de decisión.  Esto ocurre a todo nivel en las relaciones de negocios,  desde la colaboración entre áreas de una empresa hasta la cooperación entre competidores. 

Son numerosas las ventajas del aporte recíproco de información, sin embargo, todavía se observan en muchas empresas las acciones que generan un aislamiento de la información, sea por decisión gerencial o por no contar con la tecnología adecuada. Es común encontrar islas de información, lo que le proporciona una visión limitada a los responsables de área en la toma de decisiones.

Un paso importante para aumentar el valor de la información dentro de las empresas, es integrarla y unificarla para que pueda estar a disposición de los gerentes de forma organizada, accesible y rápida durante el proceso de la evaluación de escenarios en actividades como el desarrollo de estrategias de captación de nuevos clientes, venta cruzada, venta ascendente, optimización de la cola de cobranzas y creación de ofertas diferenciadoras. Al final, esto se traducirá en mejores resultados para la organización.

En distintas industrias es cada vez más común encontrar ejemplos de colaboración entre competidores, desde los programas de alianza como los existentes desde hace años en el sector aeronáutico hasta los programas colaborativos en el desarrollo de nuevas soluciones como el desarrollo de componentes en la industria automotriz, o el desarrollo de una nueva vacuna en la industria farmacéutica.

Un ejemplo del valor que aporta a una industria la colaboración recíproca de información, son los bureau de crédito, estas instituciones son el centro neurálgico de la información del mercado crediticio. Cada entidad financiera aporta datos que alimentan los análisis de riesgo, que luego son utilizados por numerosas entidades que también han aportado información al análisis. Esta amplificación del panorama al unir la información del mercado desarrolla una sinergia en la que, tanto las instituciones financieras como los clientes, se benefician permitiendo que cada entidad construya análisis más robustos con el fin de elaborar una mejor propuesta de valor para sus clientes.

Un caso que demuestra el valor agregado de compartir información, es el de Wal-Mart y Procter and Gamble. A finales de los 80s cuando todavía los proceso de compartir información entre entidades estaban muy limitados, Procter and Gamble se acercó a Wal-Mart para desarrollar un sistema de colaboración que les permitiese conocer mejor que ocurría con sus productos en las tiendas. Este proyecto resultó en una transformación de las cadenas de suministro en todo el mundo. Al tener mejores datos sobre el comportamiento de consumo, Procter and Gamble y Wal-Mart fueron capaces de mejorar su propuesta de valor, optimizar sus procesos y aumentar la rentabilidad de sus productos, cambiando incluso la forma en la que se fabricaban los productos. 

Existen numerosas oportunidades en la construcción de valor al compartir información, y hoy en día la conversación se ha trasladado de, si se debe o no compartir información, a la evaluación de relaciones estratégicas que permitan el desarrollo de soluciones de tecnología colaborativas.